Me apetece hablar de las cosas que me gustan, con la única intención de recordarlas de vez en cuando. Sin reglas y sin la más mínima pretensión. Tengo la sensación de que vivimos demasiado deprisa.
Este es, quizá, el blog más personal que he tenido nunca. Aquí no seré Idgie, sino María José, o Mariajo a secas. No sé si el batiburrillo resultante podrá interesar a nadie, pero si has llegado hasta aquí, sé bienvenido. Me encantará escuchar tu opinión.