
La trágica comedia o cómica tragedia de Mr. Punch.
Guión de Neil Gaiman, ilustraciones de Dave McKean.
2001. Norma Editorial. 96 páginas.
Novela gráfica.
Sin duda, el cómic que más me gusta de Gaiman y McKean, y eso es mucho decir porque me encanta todo lo que hacen juntos. El texto, el ritmo de la narración, las ilustraciones. Es oscuro, tétrico, esperpéntico, aterrador… una pasada.
Después de leerlo me quedé con ganas de investigar un poco más acerca de la historia de Punch y Judy, porque me ha resultado de lo más inquietante. Además, me encantan los títeres, y a la vez me dan un poco de miedo.Para empezar, cuál no ha sido mi sorpresa al ver que tienen su propia entrada en la Wikipedia, con un montón de información en inglés. Interesantísimo el final, en donde se mencionan gran parte de las obras derivadas del original (desde personajes de series y películas hasta canciones de todo tipo). A modo de resumen copio el parrafito de la versión española, mucho más escueto:
Punch y Judy son los dos personajes principales de la tradición inglesa de los títeres de cachiporra. A diferencia del resto de tradiciones, Mr. Punch sigue hablando con el peculiar tono de voz que da el uso de la lengüeta (a veces real, aunque hoy tiende a ser fingida); y la historia es cerrada: por lo general se repite sin cambios en todas las representaciones y todos los teatrillos. El argumento es tan violento, con varios asesinatos grotescos y esperpénticos, que -pese a ser una sencilla obra de títeres, claramente teatral y burlesca- su representación ha sido prohibida en varias etapas de la historia inglesa.
Por otro lado, nada más acabar el libro me vino a la cabeza un turbador cortometraje que vi hace tiempo de Svankmajer, el maestro de la animación checa. Creo que no eran más que dos marionetas que se pegaban de palos hasta destrozarse mutuamente, y en aquél momento me dejó un mal cuerpo tremendo. He venido rauda a comprobar el título y, efectivamente, se trata de ‘Punch and Judy’ (nota mental, a pesar de todo: mañana lo veo otra vez). Por lo visto esta adaptación fue muy criticada porque, según los ‘puristas’ (y aquí sigo citando a la Wikipedia) se trataba de una “humorless variant on the essentially comic Punch/Pulcinella tradition”.
Me quedo, pues, con la intriga de saber hasta qué punto tenía gracia o no el espectáculo original. Porque claro, a cualquier cosa le llaman ‘cómico’ estos ingleses…
De momento he encontrado un interesantísimo libreto en PDF (tranquilos, es de 1832, así que su distribución es legalmente gratuita) que parece recoger el guión original directamente de la tradición oral. Escrito por John Collier, con ilustraciones de George Cruickshank y supuestamente basado en una representación de la obra a principios del siglo XIX de un tal Piccini, uno de los famosos titiriteros o “Professors”.
Supongo que este libreto irá incluido dentro del primer libro que aparece tras una búsqueda en Amazon: “Punch and Judy: A short history with the original dialogue“, del mismo autor, pero de más de doscientas páginas. Me apunto éste y, sobre todo, el siguiente: “The comical tragedy of Punch and Judy“, de Christopher P. Reilly y Darron Laessing. Dirigido al público infantil y con una estética preciosa. ¿Qué más puedo pedir?

Por último, no quería dejar de hacer una referencia a la dedicatoria que aparece en la primera página del comic de Gaiman y McKean, para las hijas de ambos autores:
“Para Holly Gaiman, que ahora es demasiado mayor para que la tiren por la ventana, y para Yolanda McKean, que tiene la edad justa.”
Uno de los elementos comunes en la mayoría de las representaciones de Punch y Judy es que al principio él le pide a ella que le traiga al bebé, y cuando se queda a solas, mata al niño tirándolo por la ventana (hacia fuera del escenario, creo). ¿Habéis visto alguna vez una dedicatoria más oscura que esta?
PD: Vale, vale, paro ya. Pero es que Punch y Judy tienen hasta una página web oficial dedicada a ellos en exclusiva, de la que me quedo con un curioso artículo de Chris Somerville titulado “Por qué nos reímos con Punch y Judy”. ¿Soy la única que se está quedando flipada con todo esto?